La NASA ha revelado recientemente un secreto de nuestro planeta vecino Urano, oculto durante 30 años

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Un secreto de Urano ha sido desvelado después de que un equipo de científicos de la NASA hiciera un repaso de los datos recogidos hace 34 años por la misión Voyager 2 en su encuentro con nuestro vecino astral.

El vuelo de esta sonda espacial en 1986 capturó las únicas mediciones cercanas de Urano que se tienen hasta el momento.

Sin embargo, la comunidad de físicos espaciales no advirtió que la nave había atravesado una gigantesca burbuja magnética, también llamada plasmoide.

El hallazgo, publicado en Geophysical Research Letters, revela que este fenómeno puede estar drenando la atmósfera del planeta y arrojándola hacia el espacio.

Los físicos espaciales Gina DiBraccio y Dan Gershman, ambos del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, revisaron los datos de Urano porque querían comprender su extraño comportamiento.

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A diferencia de cualquier otro planeta de nuestro sistema solar, Urano gira casi perfectamente de lado, como si fuera un barril rodando.

Este eje de giro apunta en una dirección separada por 60 grados de su eje de campo magnético, por lo que su magnetósfera se tambalea de manera caótica mientras gira.

Los investigadores descargaron las lecturas obtenidas por el magnetómetro de la Voyager 2, que monitoreó la fuerza y la dirección del campo magnético de Urano mientras sobrevolaba el planeta.

Todo parecía dentro de lo común, pero, de pronto, el magnetómetro marcó una especie de zigzag.

La señal correspondió a una inmensa burbuja de gas electrificado: un plasmoide con forma cilíndrica de al menos 204 000 kilómetros de largo y hasta 400 000 kilómetros de ancho.

¿Qué está pasando en Urano?

Los plasmoides son reconocidos como una forma importante en que los planetas pierden masa.

Se desprenden de la parte del campo magnético de un planeta que es expulsado por el Sol. Este fenómeno había sido observado en la Tierra y en otros planetas, pero nunca en Urano.

Con el tiempo, los plasmoides que escapan al espacio pueden drenar los iones de la atmósfera del planeta, alterando notablemente su composición.

Las fugas atmosféricas se han observado en todos los planetas del sistema solar.

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En el caso de Marte, el proceso terminó transformándolo radicalmente: pasó de ser un planeta húmedo y con atmósfera espesa al mundo seco que vemos hoy.

En ese sentido, el campo magnético es un arma de doble filo para el planeta, ya que protege su atmósfera del viento solar, y a la vez generan las condiciones para estas fugas, como los plasmoides de Urano.

Los científicos esperan nuevas misiones hacia este fascinante planeta para conocer cómo ha cambiado el escape de plasmoides con el tiempo.

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