Si quieres lucir unos pies sanos y bonitos, presta atención a los 8 sencillos consejos para su cuidado específico que te mostramos a continuación

Cuando hablamos de cuidado personal, a menudo solemos dar prioridad al rostro, las manos y otras partes de nuestro cuerpo. También optamos por el ejercicio físico y una buena dieta saludable.

Incluso muchos de nosotros cuidamos nuestra alimentación excluyendo aquellos alimentos no saludables.

Y, sin embargo, por alguna desconcertante razón nos olvidamos de los pies… ¿Por qué no cuidamos lo suficiente nuestros pies?

Son parte fundamental en nuestra vida, al igual que sus “hermanas” las manos. Pero, a pesar de que nos ayudan a aguantar el ritmo ajetreado que llevamos, los pies es la parte del cuerpo más descuidada por la mayoría.

Formados por 26 huesos, 19 músculos, 33 articulaciones y más de un centenar de tendones y ligamentos, nuestros pies son más frágiles de lo que creemos. Soportan entre 2 y 4 veces nuestro peso corporal a cada paso que damos.

Con la edad y el deterioro del cuerpo con el tiempo, éstos empiezan a resentirse seriamente desarrollando en algunos casos degeneraciones crónicas.

Según datos de la Asociación de Cirugía y Medicina del Pie, aproximadamente el 70% de los españoles tiene algún tipo de patología podal. El alto porcentaje es verdaderamente preocupante teniendo en cuenta lo importantes que son.

Asimismo, hay mayor riesgo de adquirir infecciones u otro tipo de enfermedades si vamos al gimnasio, piscinas públicas, saunas, etc.

Seguro que no te habías planteado nunca el gran esfuerzo que deben soportar durante todo un día… ¡Pero hoy te vamos a aconsejar sobre cómo mimar y cuidar un poco más a tus pies!

Toma nota de los siguientes puntos a seguir:

  • Higiene: Es fundamental asear firmemente todas las partes que conforman nuestros pies: plantas, talones, dedos y uñas.
    Después, introducirlos en agua tibia y deja que reposen unos 15-20 minutos.Esto ayudará a calmar y a desinflamar las áreas que lo necesiten y ablandará la piel para poder tratarla.
  • Limar: No sólo limar las uñas es necesario para limpiar el extremo; también es preciso rascar las plantas con una lima específica para pies, así como talones y durezas, para prevenir callosidades y grietas o dolorosos helomas como los “ojos de gallo”.
  • Secado: Secar tus pies a conciencia seguidamente después de haberlos humedecido y aseado es primordial para prevenir la aparición de hongos, gérmenes y bacterias.
  • Uñas: Es importante cortar bien las uñas. Se recomienda un corte recto para no terminar con una “uña encarnada”.
  • Hidratación: Después de haber aseado, limado y secado uñas y pies, es importante un buen hidratante. Utiliza productos especializados en hidratación y cuidado de pies.

Cada vez que tomes una ducha o un baño, aprovecha para pasar la lima por tus pies -sin olvidar secar e hidratar bien-. Si sudan o producen mal olor, estos consejos te ayudarán a regular dicha sudoración y la posterior Bromhidrosis.

Aun así, si utilizas algún desodorante para pies o calzado, asegúrate de que no tengan disruptores endocrinos.

Una vez a la semana dedica algo de tiempo a seguir estos consejos. No obstante, para una protección óptima ten en cuenta estas tres recomendaciones:

  • Usa chanclas en lugares públicos como vestuarios, piscinas, duchas, etc.
  • Compra calcetines 100& algodón y que no te opriman el pie.
  • Utiliza un calzado adecuado, transpirable y que sea lo más flexible posible.

Si lo pensamos bien, probablemente ellos sean quienes más sufran de todo nuestro cuerpo…

Pero siguiendo estos imprescindibles consejos conseguirás que tus pies luzcan sanos fuertes y bonitos. ¡Cuida tus pies, te lo agradecerán!

 

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