Hemos terminado con los recursos renovables para este año, según advirtió la ONG Global Footprint Network, este 29 de julio la humanidad agotó el presupuesto de recursos de la naturaleza para lo que queda de 2019

Debido a la deforestación, erosión del suelo, pérdida de biodiversidad y acumulación de dióxido de carbono en la atmósfera y debido a que no se cuidan estos recursos naturales que la Tierra nos provee, se agotarán y se perderá su capacidad de regenerarse.

El “Día del Sobregiro de la Tierra” se conmemoró el 29 de Julio, una frase que significa que la humanidad “está utilizando actualmente la naturaleza 1.75 veces más rápido que los ecosistemas de nuestro planeta puede regenerar; esto es similar a usar 1.75 Tierras”

“Solo tenemos una Tierra: este es el contexto definitivo para la existencia humana. No podemos usar 1.75 sin consecuencias destructivas” nos explica el suizo Mathis Wackernagel, co-inventor de la contabilidad de la Huella Ecológica y fundador de Global Footprint Network la organización internacional de sostenibilidad.

La organización indicó que esa situación lleva al cambio climático y eventos climáticos extremos más frecuentes que de hecho ya los estamos viviendo, y por consiguiente compromete la seguridad futura de los recursos de la humanidad.

Y no es la única vez o la única organización que advierte sobre las desastrosas consecuencias de esta situación en el cambio climático, ya en 2018 el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC) advirtió en un informe que la humanidad tiene hasta el 2030 para limitar el calentamiento global a un máximo de 1.5 grados centígrados o correr el riesgo de enfrentar las graves consecuencias del calor extremo, sequías, epidemias, migraciones masivas, conflictos, inundaciones y pobreza globalizada.

Desafortunadamente estas advertencias siguen sin tenerse en cuenta y pronto quedan en el olvido, a pesar de las palabras de los científicos que dicen, estamos entrando en una espiral crítica. Se debe actuar inmediatamente o los cambios en el clima afectarán muy pronto y de manera directa la salud y los ecosistemas de la Tierra de manera irreversible.

Exposición a alimentos y agua contaminada, mayores inundaciones, calor extremo, tormentas, incendios forestales por las olas de calor, selvas y valles convertidos en tierras estériles, pérdida en grandes masas de hielo polar, océanos convertidos en vertederos de basura y desechos químicos y nucleares, son algunas de las consecuencias a los que tendremos que enfrentarnos.

Y aunque aún existen los escépticos que consideran estos datos exagerados y la corrupción de las grandes empresas intentan ocultar la realidad con publicidad engañosa, cada vez es más difícil esconder lo que está pasando.

De hecho, el Programa de Cambio Climático Copérnico de la Unión Europea, que analiza los datos de todo el planeta, informa que julio de 2019 ha reemplazado a julio de 2016 como el mes más caluroso registrado en la historia.

En Julio de 2016, el mundo estaba en medio de uno de los eventos de El Niño más fuertes de la historia. Estos eventos se caracterizan por el calentamiento de las aguas oceánicas en el Océano Pacífico que a la vez tienen un efecto de calentamiento pronunciado en la temperatura promedio de la Tierra.

Pero en 2019, aunque hubo un fenómeno del Niño a principios de año, éste fue débil y está pasando a una fase neutral, por lo que hace que las extremas temperaturas de julio sean más alarmantes.

Jean-Noël Thépaut, jefe del programa Copérnico, explicó: “Si bien julio es generalmente el mes más cálido del año para el mundo, según nuestros datos, también fue el mes más cálido registrado a nivel mundial por un margen muy pequeño”.

“Con las continuas emisiones de gases de efecto invernadero y el impacto resultante en las temperaturas globales, los registros continuarán batiéndose en el futuro”

Se agota el tiempo de debates, discursos y complicidades para el gobierno

Según el programa Copérnico, los cuatro años más cálidos registrados han sido de 2015 a 2018, abril, mayo, y julio de este año se ubicaron entre los más cálidos registrados en esos meses, y este junio fue el junio más caluroso de la historia.

En Europa las intensas olas de calor han roto récords de temperatura en al menos una docena de países y los científicos han advertido que el mundo se enfrentará a más olas de calor abrasadoras y clima extremo debido al cambio climático.

Un calor extremo que no solo azotó Europa en Julio. Anchorage en Alaska, registró el mes más caluroso de la historia, lo que facilitó los incendios forestales “sin precedentes” en el Ártico y además provocó el derretimiento masivo de la capa de hielo de Groenlandia.

Otra prueba más, las impactantes imágenes de satélite de la NASA que muestran la gradual desaparición del enorme glaciar islandés Okjökull, también conocido como Ok, en las últimas tres décadas.

El glaciar se fue derritiendo a lo largo de todo el siglo XX y fue declarado oficialmente ‘muerto’ en 2014.

“El Ok es el primer glaciar islandés que perdió su estatus de glaciar. En los próximos 200 años, se espera que todos nuestros glaciares sigan el mismo camino’ “Con este monumento reconocemos que sabemos lo que está sucediendo y lo que hay que hacer.

Solo en el futuro se sabrá si lo hicimos”, rezará la placa, titulada como ‘Una carta al futuro’ y fechada en agosto de 2019, además irá acompañado con la tasa de los niveles actuales de dióxido de carbono récord registrado en la atmósfera en mayo de 2019: “415 ppm CO2”.

El tiempo para desarrollar nuevas tecnologías y procesos de cambio ambientales responsables en las empresas es ahora. Es el momento de actuar de todos.

Desde el trabajo, el cuidado personal, los hábitos cotidianos, podemos tener un impacto positivo y fomentar una cultura de cambio.

Contribuciones directas se pueden tener desde el cambio en el consumo de productos que no cumplan con las condiciones de reciclaje, inocuidad y biodegradación.

Desafortunadamente son pocas las compañías de alimentos que se preocupan por reportar actividades y mucho menos son las que asumen los compromisos para reducir el impacto ambiental negativo.

La mayoría de la gente no percibe el grave impacto del uso generalizado de fertilizantes, la emisión de metano y estiércol a la atmósfera.

El envío de miles de litros y toneladas de desechos a ríos y mares como efecto de las matanzas y la defaunación y deforestación para crear zonas agrícolas y ganaderas.

El cambio climático debe obligarnos a un cambio de mentalidad y generar una disciplina y cultura necesarias para hacerle frente.

Seamos ambiciosos y creativos, para aportar algo se puede partir de generar hábitos de transporte, consumo, menos plásticos, concienciación, el cuidado de las zonas verdes, el turismo sustentable para minimizar el impacto sobre el medioambiente, una sociedad ecológica, el manejo consciente de desechos personales; lucha contra el maltrato animal, un estilo de vida y una dieta ambientalmente responsables.

Esto no es ciencia ficción. Es la realidad del cambio climático. Está sucediendo ahora, y empeorará en el futuro sin una acción climática urgente.

Se está acabando el tiempo para controlar los peligrosos aumentos de temperatura con múltiples y desastrosos impactos en nuestro planeta.

 

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Vía: Ufo-Spain Magazine

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