Argentina es un país con una formidable biodiversidad, uno de los países con más variedad de fauna, paisajes y climas del planeta. Pero desafortunadamente también es uno de los países que se encuentra gravemente amenazado por la extinción de especies

Estas son las 34 especies de animales en peligro de extinción en Argentina. Tan solo una pizca de la triste realidad que vive el país, con más de 500 especies en estado de vulnerabilidad o amenaza en la actualidad. Desde Planeta Magnífico queremos destacar a estas maravillas de la naturaleza para contribuir a su conservación.

Ballena franca austral (Eubalaena australis)

Al tratarse de una ballena no es difícil adivinar que esta especie es el mamífero de mayor tamaño de Argentina, donde pueden avistarse, con suerte, en la costa de Puerto Madryn o durante embarcaciones respetuosas con su hábitat y costumbres.

Se las distingue fácilmente, además de por su enorme tamaño, de alrededor de 15 metros, por el resoplido en forma de V de hasta 3 metros de alto. Asimismo, esta ballena barbuda presenta callosidades que actúan como huellas dactilares, identificando y diferenciando a cada ejemplar de la especie. Otra característica especial es que suele dar saltos de hasta 3 metros de altura.

La situación de la ballena franca austral, declarada “Monumento Natural” en Argentina, no atraviesa sus mejores momentos. La caza indiscriminada, principalmente para la obtención de aceite, es claramente su peor enemigo, por la que la especie se encuentra amenazada desde el siglo XIX, cuando se contabilizó una reducción de los ejemplares hasta en un 90%.

En la actualidad, tan solo quedan alrededor de 3.000 ballenas francas australes en todo el planeta.

Aguará guazú o lobo de crin (Chrysocyon brachyurus)

Este es el zorro de mayor tamaño de Sudamérica y, sin duda, uno de los más bonitos y elegantes del mundo. En Argentina, el lobo de crin habita concretamente en zonas del noreste y en las provincias de Chaco, Formosa, Corrientes y Santa Fe. Además, el aguará guazú fue declarado “Monumento Natural Provincial” en una de estas provincias, en Corrientes.

Su melena rojiza, larga y tupida, junto con las largas patas y orejas y el hocico filoso hace del lobo de crin un cánido con un físico muy particular. Puede llegar a pesar hasta 35 kg de peso y 125 cm de longitud, sin contar la larga cola, de unos 45 cm extras. De comportamiento destaca su carácter solitario y desconfiado. Además, este corpulento cánido es muy buen cazador. Suele acechar a sus presas, como conejos y libres, a horas crepusculares, y suele hacerlo de improviso.

El daño producido por el hombre hacia su ecosistema y, consecuentemente, su cadena alimentaria, ha colocado al lobo de crin en esta temible lista, posicionándose como uno de los animales de Argentina con mayor vulnerabilidad. Así, aunque existen diversos proyectos que velan por su recuperación desde hace años, la especie sigue precisando de muchos cuidados y protección para su completa recuperación.

Yaguareté o jaguar (Panthera onca)

Después del tigre y del león, el yaguareté o jaguar es el tercer felino de mayor tamaño del planeta y el primero en América. Su apariencia recuerda mucho a la del leopardo, aunque el yaguareté es más grande y robusto y su comportamiento y hábitat, normalmente selvas húmedas y densas, aunque también gran variedad de áreas boscosas, son más propios de los tigres.

Perteneciente a la familia de las panteras, el jaguar habita en las provincias de Formosa, Misiones, Jujuy y Chaco. De carácter solitario y gran cazador, este enorme mamífero tiene una potente mandíbula, con uno de los mordiscos más potentes de entre todos los félidos. Así no es de extrañar que pueda romper incluso los caparazones de las tortugas.

Su existencia es vital para la supervivencia de los ecosistemas del lugar, ya que su posición en la cadena como ‘superdepredador’ permite regular las poblaciones de otras especies, sus presas. Sin embargo, la especie está catalogada como “casi amenazada” según la UICN, y el número de ejemplares va en declive.

Como causa principal a este problema se encuentra la pérdida y fragmentación del hábitat y la caza furtiva, y aunque existen varios programas para su recuperación, los esfuerzos conservacionistas se hacen cada vez más necesarios.

Huemul (Hippocamelus bisulcus)

En este caso, el huemul, también llamado huemul ​o ciervo sur andino, se trata de un ciervo robusto de colores amarronados, grandes orejas y patas cortas. Distintivo de la cordillerana de la Patagonia, el huemul tiene una alimentación herbívora, y su peso se calcula entre los 40 y los 100 kg. Destaca también por lucir unas grandes astas en el caso de los machos y por presentar un carácter solitario.

Desgraciadamente, este precioso ciervo también se encuentra amenazado principalmente por la caza furtiva, otros ataques de especies diferentes, ciertas enfermedades e incendios forestales. Así, a pesar de las medidas que se están tomando, se estima que no quedan más de 700 individuos dispersados por las zonas de la Patagonia.

Pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus)

Los pingüinos, uno de los animales más simpáticos y que tanto nos recuerdan a la Antártida, ¿verdad? Pues en Argentina, concretamente en la región austral de América, también existen pingüinos, aunque desgraciadamente no tantos como debería.

El pingüino de Magallanes suele medir alrededor de 45 cm de altura y pesar cerca de 3 kg, por lo que es de tamaño medio. Una franja blanca sobre su cabeza le caracteriza, además de presentar colores negros en cabeza y dorso y blanco en el vientre.

Se alimenta de una gran variedad de peces pelágicos, además de calamares, krill y otros tipos de crustáceos. Además, como curiosidad, el pingüino de Magallanes, o también llamado pingüino patagónico, es una especie monógama, es decir, mantiene su pareja durante toda su vida.

Su población está en decadencia como consecuencia de la caza, los derrames de petróleo que amenazan sus fuentes de alimentación, la pérdida de hábitat y los disturbios humanos, como el turismo, que alteran a las colonias de la zona y perturban la puesta de nidos.

Guanaco (Lama guanicoe)

El guanaco es un camélido que se parece bastante a la llama, con la diferencia de que el guanaco es un animal salvaje. De huesos finos, un peso de aproximadamente 90 kg y una altura de alrededor de 1,60 metros, este mamífero propio de América del Sur es uno de los animales que presentan mayor tamaño en la Patagonia.

De apariencia oscura en la zona de la cabeza y blanquecino en la parte ventral y las patas, este animal puede llegar a vivir alrededor de 23 años. El guanaco es diurno y se alimenta de musgo, hierbas y tubérculos. Asimismo, se le conoce por escupir saliva o hierbas. En cuanto a su comportamiento, esta especie vive en grupos pequeños donde se encuentra un macho y varias hembras y crías.

En casos de peligro, el macho del grupo avisa al resto con un balido y todos echan a correr, llegando a alcanzar los 64 km/h para huir de sus depredadores más comunes, como el puma y el zorro colorado, que también están en estado de amenaza. Afortunadamente, el número de ejemplares de esta especie está creciendo paulatinamente.

Tapir (Tapirus)

El tapir es un mamífero que habita principalmente en selvas y bosques húmedos, así como cerros en las provincias de Salta, Formosa, Chaco, Misiones y Corrientes. Destaca por lucir un hocico alargado en forma de probóscide con la que toma agua y arranca hojas, raíces y hierbas, base de su alimentación.

Estos animales, emparentados con los rinocerontes, varían en tamaño entre 1,3 hasta los 2,5 metros, y presentan un pelaje corto y oscuro, a excepción de las crías, las cuales recuerdan a jabatos con pelo pardo y manchas crípticas.

Las principales amenazas que ponen en peligro la especie se centran en la deforestación y la pérdida de hábitat, la población fragmentada y la caza ilegal. Así, aunque ya cuenta con diversos programas de conservación a nivel internacional que velan por su recuperación, sus amenazas no cesan.

Oso hormiguero gigante (Myrmecophaga tridactyla)

Este enorme devorador de hormigas que puede llegar a medir 2 metros y alcanzar casi los 40 kg aún se puede contemplar en Formosa, la selva misionera, el este de Salta, norte de Corrientes, noreste de Santiago del Estero, El impenetrable y otras áreas chaqueñas.

El oso hormiguero gigante, también conocido como “yurumi” carece de buena vista, por lo que se deja llevar por su excelente sentido del olfato para encontrar los hormigueros y termiteros. Es entonces cuando los excava para encontrar su comida, basada en insectos como las hormigas.

A pesar de carecer de dientes, su largo hocico junto con su lengua de 60 cm de largo, permiten al oso hormiguero gigante llegar hasta el fondo de sus excavaciones para obtener comida. Por si no fuera suficiente, su lengua también posee una sustancia adherente que ayuda a capturar a los insectos.

Una de las causas por las que se encuentra en peligro esta especie se centra en las pocas posibilidades que tiene de reproducción. Además, a esto se le suman otras amenazas que alteran y disminuyen la posibilidad de aumentar el número de ejemplares, como la destrucción de su hábitat y la caza de la especie como mascota, trofeo o, incluso, comida para humanos. Así, la situación parece no mejorar, pues el número de ejemplares va en descenso en la actualidad.

Tatú carreta o armadillo gigante (Priodontes maximus)

El armadillo gigante o tatú carreta aún se puede avistar en Argentina principalmente en selvas tropicales de las provincias de Formosa y Chaco. Se trata del armadillo de mayor tamaño, con una longitud de alrededor de 1,5 metros y un peso de aproximadamente 60 kg, y del mamífero con más dientes del planeta, con alrededor de 100 dientes.

Se le reconoce fácilmente por su oscuro caparazón con capas ordenadas en filas y sus extremidades y orejas cortas a comparación con el resto del cuerpo. En cuanto a sus hábitos, es un animal nocturno cuya dieta se centra en hormigas, termitas, arañas, lombrices, gusanos, larvas, etc. Muchas veces llega hasta sus presas con sus enormes y potentes uñas que pueden llegar a alcanzar los 20 cm de longitud.

Una vez más, este animal tan característico de Argentina ha visto peligrar su supervivencia debido a la caza indiscriminada y la pérdida de hábitat. Por desgracia, las estimaciones apuntan a que en las últimas dos décadas se perdió el 30% de la población de armadillos gigantes, y esto parece seguir aumentando, por lo que las medidas se hacen cada vez más y más necesarias.

Nutria gigante o lobo de río (Pteronura brasiliensis)

La nutria gigante o lobo de río es un mamífero semi-acuático y el miembro de mayor tamaño de la familia de los mustélidos. Además, también son los más ruidosos, pudiendo llegar a emitir hasta 9 vocalizaciones diferentes. Aunque su hábitat natural se centra en el río Amazonas y en el Gran Pantanal, su rango de distribución se ha visto seriamente reducido en los últimos años, convirtiéndose en discontinuo.

Miden alrededor de 1,5 y 1,8 metros y pesan cerca de 25 kilos. Además, su pelo es marrón oscuro con una característica y personal mancha blanca que va desde el pecho hasta la mandíbula. De carácter son animales sociables que normalmente se asocian en grupos de hasta 10 individuos y tiene una dieta carnívora, principalmente basada en peces.

La especie se encuentra en peligro según la lista roja de la UICN, y el número de ejemplares sigue decreciendo. Las amenazas que impiden que su población se recupere se centran en la degradación del hábitat, la cacería por sus pieles, la contaminación de los ríos donde habitan y la sobrepesca, que limita y dificulta su alimentación.

Más animales en peligro de extinción en Argentina

Hasta ahora, hemos mencionado algunas de las especies más reconocidas del país. Sin embargo, la lista de animales en situación de preocupación, vulnerabilidad, amenaza o peligro crítico es casi interminable. Aquí os presentamos más nombres de animales en peligro de extinción o vulnerabilidad en Argentina:

 

  • Ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus)
  • Guacamayo verde (Ara militaris)
  • Margay, gato tigre, caucel, tigrillo, o maracaya (Leopardus wiedii)
  • Mara (Dolichotis patagonum)
  • Flamenco andino (Phoenicoparrus andinus)
  • Puma o león de montaña (Puma concolor)
  • Ranita de Laguna Blanca (Atelognathus patagonicus)
  • Chinchilla colilarga (Chinchilla lanigera)
  • Mono caí o capuchino (Cebus apella)
  • Zorro gris (Lycalopex griseus)
  • Cóndor andino (Vultur gryphus)
  • Huillín o nutria de agua (Lontra provocax)
  • Pecarí del chaco (Catagonus wagneri)
  • Suri cordillerano (Rhea pennata)
  • Rana telmatobius atacamensis
  • Carayá-Pita (Alouatta caraya)
  • Pichiciego (Chlamyphorus truncatus)
  • Caimán latirostris o yacaré overo (Caiman latirostris)
  • Venado de las pampas (Ozotoceros bezoarticus)
  • Cauquén colorado (Chloephaga rubidiceps)
  • Perro venadero o zorro vinagre (Speothos venaticus)
  • Charao (Amazona pretrei)
  • Vitreorana uranoscopa (Hyalinobatrachium uranoscopum)
  • Rana de Somuncurá (Somuncuria somuncurensis)

 

Cómo ayudar a los animales en peligro de extinción en Argentina

Entre las causas por las que se extinguen los animales en todo el mundo, encontramos que una de las que tiene más peso es la actividad humana. No obstante, es precisamente porque las causas más graves vienen de la mano del hombre.

Podemos hacer muchas cosas para reducir el impacto de estas y el daño que provocamos al medio ambiente, incluidos los animales en riesgo de desaparición. Por suerte, son muchas las medidas y las acciones que se pueden llevar a cabo para ayudar a los animales en peligro de extinción en Argentina:

  • Opta por alternativas ecológicas, como usar bolsas de tela para la compra, el transporte público y reciclar la basura. En resumen, súmate al movimiento Waste Zero o Basura Cero.
  • Respeta las reservas naturales y áreas protegidas de Argentina.
  • No participes en la introducción de especies exóticas invasoras.
  • No consumas productos con origen en el tráfico ilegal de los animales en peligro, ya sean ellos mismos como mascotas o productos derivados, como trofeos u objetos decorativos. Aquí puedes consultar más sobre Cómo evitar el tráfico ilegal de animales.
  • Denuncia cualquier situación que conozcas de caza ilegal o de tráfico de especies.
  • Evita formar parte y denuncia si conoces casos de adopción de especies exóticas, sobre todo si no cuentan con documentos CITES regulatorios.
  • Colabora como voluntario con asociaciones que defiendan a las especies en riesgo y amenazadas en Argentina.
  • Comparte esta información con tus conocidos, sobre todo con los más jóvenes, para concientizarlos sobre la importancia de conservar las especies argentinas y de las sencillas formas de aportar algo en las soluciones.

Estas medidas también ayudarán a conservar a los animales en peligro de extinción en todo el mundo. Entre todos y todas podemos evitar que sigan desapareciendo nuestro legado natural.

 

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Vía: Ecología Verde

Ver también: ONU advierte: Más de un millón de especies están en peligro de extinción

 

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