La contaminación por bolsas plásticas es uno de los problemas que más afectan al medio ambiente y más impacta negativamente al planeta. Sin embargo, dos chilenos parecen tener la solución: un símil del plástico hidrosoluble, con el que se pueden hacer bolsas de plástico

Una empresa chilena llamada SoluBag cree haber dado con la solución, para lo que ha desarrollado una bolsa de “plástico” que se disuelve en agua mediante el uso de una fórmula basada en alcohol polivinílico. Además, la bolsa no es desechable, se puede reutilizar y, sin embargo, se puede hacer desaparecer cuando ya pierda su vida útil, sin causar daño a nada ni a nadie.

En el proceso de fabricación se les programa la temperatura del agua a la que queremos que se disuelva. Con este sistema se pueden fabricar, no solo en bolsas de plástico, también otro tipo de productos de consumo. Por suerte, continúan apareciendo alternativas biodegradables para sustituir las bolsas de plástico.

Nueva Zelanda pondrá fin a los envases de plástico en los supermercados, aunque en otros países como en España, se están empezando a retirar de los comercios (aunque lentamente) y se cobran las bolsas de plástico y de papel.

Nueva Zelanda anunció hace unas semanas la prohibición de envases de plástico en los supermercados para reducir la contaminación. Los productores alimenticios han firmado la Declaración de Embalajes Plásticos de Nueva Zelanda, que se compromete a hacer que todos los envases de las tiendas y las etiquetas sean 100% reutilizables, reciclables o compostables para 2025.

El NZ Herald informó que las ventas de algunas hortalizas se han disparado hasta en un 300% después de que varios supermercados de Nueva Zelanda abandonaran los envases de plástico.

La ONU reveló que, si los hábitos de consumo no cambian, hacia 2050 habrá unos 12.000 millones de toneladas de residuos plásticos. Una cifra realmente alarmante. Los científicos confirmaron por primera algo muy preocupante, nuestros cuerpos se están contaminando con plástico. Se encontraron pequeñas piezas plásticas en muestras que se les hicieron a ocho participantes en un estudio piloto.

Nunca consumimos plástico intencionalmente, pero el estudio sugiere que el hallazgo proviene de comer pescado o beber agua de botellas de plástico. La investigación se centró en la cantidad de plástico que comemos y bebemos todos los días, sin saberlo, y que termina alojado en nuestro cuerpo.

Por ello y por la responsabilidad que adquirimos cuando nacemos, debemos cuidar nuestro hogar, que es nuestro planeta. Y hoy nos necesita más que nunca. Debemos tomar consciencia de que no hay tiempo que perder. No habrá más oportunidades y andamos con el tiempo en nuestra contra.

Ver también: La ONU pide cambios sin precedentes para evitar una catástrofe medioambiental planetaria