El pasado sábado, en Las Palmas de Gran Canaria, una agente de la Guardia Civil atendió las necesidades de un bebé cuyo padre le había dado un amago de infarto conduciendo y cuya madre estaba demasiado nerviosa como para darle el biberón

Los bebés no entienden de circunstancias. Los pequeños, como es normal, necesitan atención incluso en los momentos más críticos. Muestra de ello es que en más de una ocasión, en hospitales o accidentes, los agentes o cuerpos de emergencia presentes en el momento del incidente atienden a los pequeños, en algunos casos hasta dándole el pecho.

“Un auxilio en carretera de lo más peculiar”, han escrito en la cuenta oficial del cuerpo.

La Guardia Civil compartió la tierna imagen en su cuenta de Twitter. La tierna instantánea acumula cerca de 8.000 me gusta en 16 horas. En los comentarios, los usuarios de esta red social han ensalzado este gesto y la decisión de la agente.

Un verdadero gesto de humanidad que debería repetirse más a menudo, aunque en España tenemos suerte de contar con agentes del orden y de las fuerzas del estado muy humanos y solidarios.

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