Según un artículo presentado por la prestigiosa revista “The Guardian”, un tercio de los hombres jóvenes experimentan disfunción eréctil en la actualidad. Algunos están recurriendo a medidas extremas como implantes de pene, pero ¿es esta la solución?

Taquí es una campaña publicitaria que adorna los túneles del metro de Londres con el lema “ED IS DEAD” (Ed está muerto), junto a una fotografía de un hombre de aspecto saludable en su mejor momento. “No te preocupes”, dice en letras más pequeñas debajo. “Ed no es un chico. Es una cosa de chicos.

Es la abreviatura de la disfunción eréctil”. Los posters están promoviendo una nueva marca de sildenafil (más comúnmente conocida como viagra), que se supone que pensamos que está matando el problema. Pero, tal como está, ED está lejos de morir.

Los consumidores habituales de Viagra solían ser hombres mayores con mala salud, pero según los últimos estudios y encuestas, entre el 14% y el 35% de los hombres jóvenes experimentan disfunción eréctil. “Es una locura, pero es verdad”, dice Mary Sharpe de la Fundación Reward, una organización benéfica educativa que se centra en el amor, el sexo y el Internet.

“Hasta 2002, la incidencia de hombres menores de 40 años con DE fue de alrededor del 2-3%. Desde 2008, cuando el porno de alta definición de transmisión gratuita llegó a ser tan fácilmente disponible, ha aumentado constantemente “. La evidencia, clínica y anecdótica, está demostrando que el uso de pornografía es un factor significativo.

Clare Faulkner, psicóloga y terapeuta de relaciones con base en el centro de Londres, se encuentra entre las personas que vinculan el uso de la ED y la pornografía. “Ahora tengo clientes de ED en sus primeros 20 años”, dice ella. Parte del problema con la pornografía es que es “una experiencia muy disociada.

La estimulación está llegando externamente, lo que puede hacer que sea muy difícil estar en tu cuerpo “. También perpetúa el mito, dice,” los hombres son muy duros y las mujeres están listas para el sexo todo el tiempo”.

Los espectadores solitarios de la pornografía se acostumbran a tener el control total de su experiencia sexual, lo que, una vez más, dice Faulkner, “no se repite en el mundo real”. Enfrentar a un ser humano real, complicado, con necesidades e inseguridades, podría ser profundamente desagradable.

En los foros en línea dedicados a la disfunción eréctil inducida por la pornografía (PIED, por sus siglas en inglés), decenas de miles de hombres jóvenes comparten sus luchas por dejar de usar pornografía, su progresión de pornografía blanda a “hardcore” y las barreras que enfrentan para formar relaciones románticas y sexuales en la vida real.

Es difícil demostrar abiertamente que la pornografía causa la disfunción eréctil, pero estos testimonios replican los hallazgos de la literatura clínica: que, si los hombres pueden abandonar su hábito pornográfico, comienzan a recuperar su capacidad de enfrentarse a la intimidad de la vida real.

Fuente: The Guardian

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