Durante el verano de 2017 se dio un desprendimiento importante de un enorme bloque de hielo de 5.000 kilómetros en la plataforma de hielo de Larsen C., en el continente antártico. Esta catástrofe demostró los efectos del cambio climático hasta el punto de haber cambiado el mapa de esta parte del hemisferio.

Los evidentes cambios en el continente antártico están sucediendo a una velocidad de relámpago. La Universidad de California en conjunto con el JPL (Laboratorio de Propulsión a Reacción) que pertenece a la NASA, lleva más de treinta años avisando de las evidentes muestras de derretimiento en la Antártica.

A punto de separarse por completo la plataforma de hielo Larsen C, los expertos auguran su colapso. De ser así, cientos de ciudades costeras en todo el globo quedarían literalmente anegadas por el agua.

Larsen C. tiene su exterior totalmente plagado de grietas y sus bordes se van erosionando con una facilidad inaudita. Alrededor se van formando lagunas de hielo que hacen más fácil su destrucción.

Durante los últimos años, el mar de Amundsen, al oeste de la Antártida, sigue subiendo su temperatura, aumentando el deshielo del continente. Fue en el año 2015 cuando un bloque de casi 400 kilómetros cuadrados se desprendió abandonando las heladas costas. La media de la temperatura actual de estas aguas es de 0,5 grados centígrados.

Se dice que cuando Larsen C se fracture por completo, el iceberg que formará será tan grande como la comunidad autónoma de Cantabria, es decir, tendrá un tamaño de unos 5.000 kilómetros cuadrados. Este iceberg abandonará el continente y viajará por el océano hasta derretirse por completo, causando el aumento de las aguas de mares y océanos en todo el mundo.

El profesor de la Universidad de California y científico la NASA, Eric J. Rignot, adjuntó que el reciente giro de la grieta evidencia su rápida fractura. “Según mi experiencia, cuando la brecha toma un giro de 90º, como es el caso, la fractura está a la vuelta de la esquina. Es cuestión de semanas”.

La importancia de esta fractura reside en el hielo que está a punto de desasir, se encuentra asentado en una serie de islas. No obstante, la mayoría del resto de la plataforma reposa sobre una oquedad que se introduce hasta los 5.000 kilómetro, lo que la hace especialmente vulnerable al aumento de la temperatura del océano.

De este modo el derretimiento de la plataforma de hielo de Pine Island es un caso trágico. Con 400 metros de espesor de media, la cantidad de hielo ha mermado un 10 % entre los años 1994 y 2015.  El problema es que Larsen C provocará el derretimiento de otros icebergs y cambiará el panorama global tal y como lo conocemos en la actualidad.

Rignot, está completamente convencido de que el colapso en el hielo antártico es inevitable. “Es tan solo una cuestión de tiempo. Lo importante es saber si esto ocurrirá en un periodo de 500 años, o en menos de 100. Y, sobre todo, si será la humanidad lo suficientemente rápida como para prepararse a los acontecimientos. “Hemos de despejar la incógnita y debemos hacerlo antes de que sea demasiado tarde”.

Fuente: National Geographic

Suscríbete a nuestro canal de YouTube