Nuestro planeta está repleto de parajes fascinantes propios de un cuento de ciencia ficción. Auténticas obras de arte del autor más brillante que existe: La Naturaleza. Por ello, hemos querido deleitarte con este ranking que reúne los 15 parajes naturales más mágicos que existen en la Tierra.  

15. Etretat y la Costa de Albatre, Francia

Al noroeste de Francia, en pleno Canal de La Mancha, tenemos uno de los paisajes costeros más bellos del planeta. Kilómetros y kilómetros de enormes acantilados forman la costa de Albatre, un privilegiado paraíso digno de una historia de fantasía que va acompañado con el azul turquesa del mar.

La tiza que forma sus preciosos acantilados de más de 100 metros de altura son la delicia de quienes visitan este fantástico trocito de Francia. En Etretat no sólo puedes disfrutar de sus paisajes. También puedes practicar deportes de todo tipo y actividades como el buceo. Y la gastronomía francesa junto a la brisa del mar, son todo un placer.

14. Géiser Fly, Nevada, Estados Unidos

Aunque el creador de este géiser no es la naturaleza, sino el hombre, es una de las maravillas del mundo por su compleja belleza. Al oeste de los Estados Unidos, más concretamente en el estado de Nevada, nos encontramos con el Géiser Fly. Fue en la década de los 60 cuando se hicieron prospecciones en la zona en busca de energía geotermal.

Pero uno de estos pozos no se cerró debidamente y los materiales del interior de la tierra brotaron al exterior, licuando y dando forma y color a esta preciosidad. Por ello, aunque el hombre fue quien comenzó la ‘obra’, es la propia naturaleza quien ha dado total y sutil armonía al géiser más bonito del planeta, dando una vez más muestra de imperiosa creatividad.

Y, si alguna vez visitas el Géiser Fly, siempre puedes aprovechar el viaje para visitar el parque natural de Yellowstone. Y a Yellowstone nos vamos con el número tres de nuestro ranking.

13. Parque Nacional de Yellowstone, Wyoming, Estados Unidos

Los estadounidenses pueden sentirse orgullosos de tener, por gentileza, el parque natural más bello del planeta Tierra. En el estado de Wyoming se encuentra Yellowstone, todo un museo creado por la naturaleza, donde fuentes termales forman las obras abstractas más surrealistas. Casi como si estuviéramos en otro planeta.

La Gran Fuente Prismática, es la joya del parque natural de Yellowstone. Y miles de especies entre flora y fauna se dan lugar en estas tierras bañadas de complejidad y pureza. Sus paisajes cambian completamente de una estación del año a otra. También puedes practicar multitud de deportes de riesgo y cientos de actividades organizadas.

Y mientras te dejas llevar por sus sendas y disfrutas de sus paisajes, tus pulmones gozan de aire puro. Lo dicho, los estadounidenses pueden sentirse muy orgullosos. Y si no es suficiente con Yellowstone, otra de las maravillas del mundo la tienen ellos, y es la que viene a continuación.

12. Cañón Bryce, Utah, Estados Unidos

Muy cerca de Yellowstone, entre Nevada y Colorado, concretamente en Utah, nos recibe el gran Cañón Bryce. Su envergadura que va de los 2.400 a los 2.700 metros, forma parte de un Parque Natural que protege a estas creaciones de la naturaleza. Los ‘Hoodoos’, nombre que reciben estas formaciones rocosas, invaden el horizonte allá a donde alcanza la vista.

Es uno de los destinos turísticos más visitados de Estados Unidos por su complejidad y hermosura. Cerca de este parque encontrarás también el Gran Cañón y otros parques como Zion, Capitol Reef o Mountain Valley. Todo un lujo poder visitar esta región de América.

11. Las montañas de colores de Zhangye Danxia, China

Y de Estados Unidos nos vamos a otro coloso. Más concretamente a las inexpugnables montañas de colores de Zhangye Danxia, al noroeste de China. Esta zona del país está repleta de formaciones montañosas con impresionantes relieves, conocidos como ‘Danxia’ que predominan por sus impetuosos colores.

Aunque en el sur del país también puedes encontrar ‘Danxias’ muy similares, no encontrarás tales como las de Zhangye. Sin duda, es una de las formaciones naturales más bellas del continente asiático y por ello ocupan el puesto número cuatro de nuestro ranking.

10. Gran agujero azul, Belice

Esta curiosidad de la naturaleza que parece un embudo en pleno mar, es conocido como “Blue Hole” o Gran agujero Azul de Belice. Se encuentra en pleno océano Atlántico, en las costas de Belice al norte de Guatemala y tiene un diámetro de unos 300 metros aproximadamente, y una profundidad de 125 metros.

Es un paraíso para los que practican el buceo, ya que está rodeado de formaciones de coral rocosas y túneles que se adentran en las profundidades marinas. La fauna de este paraje es abundante. Podemos encontrar todo tipo de especies, entre ellas tortugas marinas y tiburones de varias especies.

Además, se dice que el Gran Agujero Azul no es una formación natural, sino que fue construida por una civilización extraterrestre que la utiliza como base subacuática en nuestro propio planeta. Es un lugar misterioso, y sea verdad o no que lo crearon los extraterrestres, lo cierto es que los terrestres hemos sabido sacar buen provecho.

9. Las piedras esféricas de Moeraki, Nueva Zelanda

Al sur de Nueva Zelanda, en la región de Otago, podemos encontrarnos con estas formaciones rocosas que inundan las playas de la zona. Su forma esférica y la variedad de tamaños que se encuentran aquí, crean un paisaje verdaderamente especial. Son como huevos de dinosaurios fosilizados. Llegan a alcanzar los dos metros de diámetro y algunas de ellas están huecas por dentro.

Cuenta la leyenda de los viejos maoríes, que son los restos de las cestas que portaban los pescadores de la mítica canoa ‘Araiteuru’, que llegaron a la costa tras su naufragio. Aunque realmente son caprichos de la madre naturaleza.

8. Los lagos de Plitvice, Croacia

En la vieja Europa, existen aún paisajes dignos de cuentos de hadas. Como es el caso de los Lagos Plitvice, en Croacia. Estas complejas piscinas de lagos correlativos que en su consecución van formando cascadas e inmejorables paisajes hasta llegar a un total de dieciséis lagos que forman este precioso parque natural.

En Plitvice puedes encontrar una diversidad de fauna y flora que te dejarán sin palabras. Podrás disfrutar multitud de actividades al aire libre, entre ellas el senderismo, donde podrás cruzar entre pasarelas por encima de estos maravillosos lagos y cascadas.

Otra de las maneras en las que puedes pasear por estos paisajes es en barca. Es indudable que ambas opciones prometen una gran aventura.

7. Cataratas de Iguazú, Brasil y Argentina

Aunque para cataratas, las enormes cataratas de Iguazú –que no tienen nada que envidiar a las del Niágara- se encuentran entre Brasil y Argentina y son una de las fuentes naturales más impresionantes que la propia naturaleza ha creado en nuestro planeta.

Toneladas de ferviente agua golpean los enormes acantilados mientras ensordecen el aire con el brutal sonido del potente caudal que cae incansablemente por sus cataratas, creando un paisaje inimitable. Iguazú es uno de los lugares donde la fuerza del agua interpreta su mejor actuación.

6. Salar de Uyuni, Bolivia

Y de un lugar abundante en agua dulce y rico por su flora y su humedad, a otro que no tiene nada que ver, aunque tampoco tiene nada que envidiar. El mayor desierto de sal se encuentra en Bolivia y ocupa una extensión de casi 11.000 kilómetros cuadrados.

Alrededor de once capas de sal de un metro de profundidad que se ha formado gracias al clima cálido y frío a lo largo del tiempo, han formado este ‘reflector’ natural que, con el cielo y la perspectiva adecuada, crea la sensación visual de estar andando por las nubes. Un oasis en pleno desierto que te invita a viajar por otros planetas.

5. Las aguas termales de Hveravellir, Islandia

En pleno corazón de la helada Islandia hay una zona termal llamada Hveravellir, donde puedes disfrutar de piscinas termales creadas naturalmente entre el impetuoso hielo. Aunque éstas no son de uso público, pues su temperatura oscila el punto de ebullición.

Pero en sus alrededores encontrarás resorts donde podrás disfrutar de aguas termales y multitud de tratamientos de belleza y el cuidado de la piel. Islandia tiene muchos tesoros bajo sus indestructibles capas de hielo. Pero sus más preciadas joyas son las aguas termales del interior.

4. Icebergs con rayas de colores, Antártida

Y, ¿dónde puede hacer más frío que en el polo sur? La blanca Antártida guarda la mayor concentración de hielo del planeta. Pero no siempre es blanca. Y es que la naturaleza recrea sobre este lienzo blanco las más bellas obras de arte firmadas por su autora.

Los icebergs son su pieza favorita para crear estas maravillosas formaciones de colores, en ocasiones lineales, que se van formando capa tras capa de agua marina y que gracias a la materia orgánica y los minerales que atrapa el agua en su interior, pigmentan de color el hielo que las congela. Hasta en la parte más inviable del planeta, el arte y la belleza son las protagonistas.

3. Lago Moraine y el Valle de los Diez Picos, Canadá

En las Montañas Rocosas de Canadá, más concretamente en el Parque Nacional de Banff, en Alberta, nos espera el Lago Moraine. Se encuentra en el Valle de los Diez Picos, que son diez montañas de más de 3.000 metros de altitud que protegen sus aguas.

En este parque los osos son los reyes de la cadena alimentaria del lugar, aunque la diversidad natural es numerosa gracias al clima de sus inexpugnables montañas. Es una de las joyas de Canadá, aunque este país está repleto de magníficas joyas que, aunque se han quedado fuera del ranking, indudablemente son dignas de admirar.

2. La fortaleza blanca de Pamukkale, Turquía

Pamukkale significa en turco ‘Castillo de Algodón’. Y no es casualidad. Sus espectaculares terrazas de color blanco son las que bautizaron a este paraje. Actualmente está en restauración debido al incontrolable turismo que ha deteriorado las instalaciones que reciben al visitante.

Después de diez años de trabajos y controles en la zona, han vuelto a recuperar su encanto natural tan añorado por los turcos que son conscientes del gran tesoro que es su Castillo de Algodón, que fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

1. La puerta del Infierno, en Darvaza, Turkmenistán

Y terminamos en Turkmenistán con la Puerta del Infierno de Darvaza. Aunque este perplejo auge de fuerza de la naturaleza no ocurrió de forma totalmente natural. Lo que pasó en Darvaza fue que durante unas prospecciones en busca de gas en los años setenta –como en el caso del Géiser Fly-, el suelo se hundió creando un cráter de 60 metros y alrededor de 20 metros de profundidad.

Los científicos, con la idea de no dejar que los gases tóxicos emanaran a la atmósfera, se les ocurrió quemar aquel gas pensando que el fuego se extinguiría en cuestión de días. Pero no fue así, y cuarenta años más tarde el gas sigue ardiendo sin prisa, pero sin pausa. Así es amigos, si existe una puerta al infierno está en Turkmenistán y, en cierta forma, fue creada por el ser humano.

Y hasta aquí nuestro ranking con los 15 lugares más mágicos del planeta. Déjanos tu comentario con tu opinión, y si has visitado alguno de estos lugares será un placer que nos cuentes tu experiencia.

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