Nuevos estudios determinan que la causa que provoca la enfermedad podría provenir de la boca

Más concretamente de la bacteria Porphyromonas Gingivalis, causante de la enfermedad crónica de las encías. Las pruebas son reveladoras. Un tercio de la población mundial sufre una enfermedad en las encías causada por esta bacteria.

Actualmente, un medicamento capaz de bloquear las principales toxinas de esta bacteria está siendo estudiado en ensayos clínicos. Los resultados hasta ahora son insuficientes, pero parece que podría revertir el tan temido Alzheimer. De hecho, se estaría trabajando en una vacuna.

Alzheimer aún sigue siendo sinónimo de misterio en cuanto a medicina se refiere. La demencia es la quinta causa de muerte en el mundo y a medida que las poblaciones envejecen con más espacio de tiempo, más se da esta enfermedad en el rango de personas mayores de 50 años.

Dos proteínas podrían ser las causantes del Alzheimer: La Amiloides y Tau. Éstas, se acumularían en el cerebro de manera defectuosa, causando finalmente la enfermedad. No obstante, hay casos de personas que han acumulado en su cerebro placas de Amiloides sin sufrir ningún tipo de enfermedad relacionada con la demencia.

Todos los trabajos anteriores que investigaban la posible causalidad entre el Alzheimer y estas dos proteínas han fracasado. Pero nuevos estudios están intentando explicar que, este aumento de proteínas en el cerebro, no sería sino una defensa contra las bacterias relacionadas con las encías. Ambas causas están relacionadas y parece que se está llegando al fondo del asunto.

Así lo demuestran las autopsias que se realizaron en cerebros de personas fallecidas que padecían Alzheimer. Aunque no está del todo claro si las bacterias causan la enfermedad. Se cree que pudieron aprovechar la oquedad de las lesiones cerebrales que se dan en cerebros con Alzheimer.

Las investigaciones llevadas a cabo demuestran que la bacteria Porphyromonas Gingivalis, invade las regiones cerebrales dañadas por el Alzheimer. Así lo probaron en ratones sanos, que con infección en encías empeoraron notablemente, causando daño neural y placas Amiloides en las mismas regiones cerebrales de un ratón modificado genéticamente para desarrollar Alzheimer.

“Cuando la ciencia converge de varios laboratorios independientes como este, es muy convincente”, explica Casey Lynch de ‘Corte Xyme’, una empresa farmacéutica en San Francisco, California. Este laboratorio ha localizado enzimas tóxicas que aprovecha la bacteria P. Gingivalis para alimentarse de tejido humano llamadas Gingipains.

Éstas, se encontraron en un 96% de las muestras de los 54 cerebros que se analizaron. “Este es el primer informe que muestra el ADN de P. Gingivalis en cerebros humanos, y las Gingipains asociadas, localizadas con placas”, indica Sim Singh raó, de la ‘University of Central Lancashire’, en el Reino Unido. Su unidad descubrió previamente que P. Gingivalis penetra rápidamente en los cerebros de ratones con infecciones de las encías.

Adjunta que el nuevo estudio es también el primero en demostrar que las Gingipains parten la proteína tau de una manera que podría consentir matar neuronas, produciendo demencia. Las bacterias y sus enzimas se localizaron a un nivel superior en aquellos que habían experimentado un deterioro epistémico peor, y tenían más provisiones de Amiloides y tau.

El equipo también halló la bacteria en el líquido cefalorraquídeo de los enfermos de Alzheimer aún vivos. Esto sugiere que esta técnica puede proporcionar un método ampliamente buscado para prescribir la enfermedad. La enfermedad de las encías es considerablemente más común que el Alzheimer. Pero “el Alzheimer afecta a las personas que acumulan Gingipains y daños en el cerebro lo sobradamente rápido como para desarrollar sintomatologías durante su vida”, indica Lynch.

“Creemos que esta es una hipótesis universal de la patogénesis”. Corte Xyme comunicó que los mejores bloqueadores de Gingipains habían pasado las pruebas preliminares de seguridad en personas y habían ingresado en el cerebro. A finales de este año, la firma lanzará un ensayo más amplio de este nuevo medicamento, en busca de P. Gingivalis en el líquido espinal y mejoras cognitivas.

Asimismo, prevén probarlo contra la enfermedad de las encías en sí. Los trabajos que ha llevado un equipo en Melbourne para desarrollar una vacuna para P. Gingivalis que podría acabar con la bacteria que causa la enfermedad en las encías.

Y, quién sabe si también podría acabar con el maldito Alzheimer.

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