Llevamos décadas arrojando a los océanos toneladas de basura sin hacer caso omiso del desastre natural que estábamos causando. A día de hoy, gigantescas islas de basura se empoderan en todos los océanos del planeta. Mientras, la humanidad sigue haciendo caso omiso de lo que algunos denominan la sexta extinción.

 

De ser así, sería la primera extinción causada por una especie de la propia naturaleza. El plástico es uno de los elementos más devastadores, pues tarda miles de años en descomponerse. El aumento de la producción de plástico para envasado de productos de alimentación, entre otros, han agravado la situación. Ya ha acabado con cientos de especies en mares y océanos de todo el mundo.

Y las especies que sobreviven y se adaptan al plástico, no dejan de intoxicarse y propagar la intoxicación. Además de ser uno de los motivos por los que la salud de la especie humana se ha visto agraviada. Sobre todo, en el aumento de los casos de cáncer que ya se ha convertido en una epidemia a nivel global. Las estadísticas dicen que uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres, sufrirá algún tipo de cáncer.

El plástico supera por seis veces la cantidad de plancton en algunas de las aguas más contaminadas de los océanos. A pesar de la evidencia, son insuficientes las medidas que la OMS y las Naciones Unidas están llevando a cabo. La industrialización y la forma de vida en la que tomamos partido la humanidad han resultado un fracaso.‘Vortex’, como se le llama al gran parche de plástico que contamina el Pacífico Norte, es aún más grande que Texas.

Se han descubierto cinco grandes parches de basura que se desplazan en el Pacífico, Índico y Atlántico. Pero los mares de nuestro planeta no se libran de esta fatídica plaga. Todos los mares y océanos del planeta han sido contaminados durante décadas por los gobiernos. Terminaban arrojando toneladas de basura que se recogía en los vertederos municipales.

Se cree que hay verdaderas plataformas de basura compactadas en las profundidades de los océanos del planeta. Las consecuencias que podría acarrear en la evolución natural del planeta son desconocidas. Los científicos de SES (Sea Education Society) calcularon que hay 580.000 piezas de plástico por kilómetro cuadrado.

Los plásticos se trasladan y confluyen en el océano donde las corrientes se topan. Esto significa que como resultado se amontonan enormes arrecifes de plástico y basura tóxica. Aproximadamente, el 20% de la basura proviene de barcos y plataformas que están en alta mar. El resto es debido al mal uso que hacemos en las costas y debido al arrojo de basuras internacionales.

Estos plásticos no se degradan, sino que se rompen en pequeños segmentos que son ingeridos animales marinos. El plástico está acabando con más de 100.000 tortugas marinas y aves al año por ingestión y enredo. Diferentes plásticos están repartidos por todo el océano junto con los residuos tóxicos que éstos conllevan.

A medida que la espuma de polietileno se rompe en partes más pequeñas, los elementos se hunden en el océano. Además, las toxinas en el plástico no sólo perturban el océano, sino que actúan como esponjas, también se impregnan de otras toxinas de fuentes externas antes de volver al océano. Como estos productos químicos son ingeridos por los animales marinos, finalmente acaba afectando al ser humano de manera directa o indirecta.

La toxicidad de los plásticos procede del plomo, el cadmio y el mercurio. Estas toxinas también se han encontrado en muchos peces en el océano, lo cual es muy grave. El ftalato de di etilhexilo (DEHP) comprendido en algunos plásticos es un carcinógeno tóxico. Otras toxinas en los plásticos están directamente emparentadas con los cánceres, problemas del sistema inmunológico y problemas de desarrollo infantil o de natalidad.

Según el científico Rolf Halden, la única manera de que disminuya esta producción de plástico insostenible sería un cambio mundial en el uso del petróleo, debido a la inquietud ambiental. Un 8% del uso mundial de petróleo procede de la fabricación de plásticos.

En lo que respecta a protegerse de la contaminación, probablemente es mejor no tener una dieta que consiste principalmente de pescado, ya que la mayoría está probablemente contaminada.

Sin embargo, una de las cosas más efectivas que todos podemos hacer como miembros de este frágil ecosistema es ser responsable de nuestra basura. Cuando tengamos la oportunidad, debemos tratar de evitar comprar productos envasados ​​en plástico. Hay muchas asociaciones que han tomado iniciativas muy importantes para acabar con la producción inagotable de plástico y del uso del petróleo.

Y aunque nosotros no somos sino víctimas de un sistema establecido, si podemos ayudar reciclando en casa. Educando a nuestros menores a convivir con un sistema de reciclaje nuevo y empoderado, les proporcionará un mundo mejor y un futuro con menos peligros.

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