La cultura Maya, es quizás una de las que plantea las mayores incógnitas entre las civilizaciones precolombinas en América. Desaparecida como tal casi un milenio antes del descubrimiento del continente americano por europeos, su real magnitud y verdadero esplendor está aun por conocerse.

Dominadores de las matemáticas, la escritura jeroglífica, la arquitectura, la astronomía, la hidráulica así como de profundos conceptos ecológicos, se expandieron por toda la península de Yucatán, dejando joyas arqueológicas de su cultura… aunque jamás conocieron la rueda. Convivieron y comerciaron con otras culturas mesoamericanas como los olmecas, los mixtecos, los aztecas, entre otros.

Con orígenes que se remontan a 2.000 años antes de Cristo (que pueden extenderse en sus albores arcaicos hasta 8.000 a.C), sufrieron un colapso durante el primer milenio de nuestra era (entre el 300 y el 900 d.C), del que no se conocen causas concretas. Desde el cambio climático a la deforestación, a la falta de acción por parte de los reyes mayas, sin descartar enfermedades, no existe una teoría universalmente aceptada para explicar el colapso, aunque la sequía está ganando soporte como la principal explicación.

Poco a poco, la profusa selva fue cubriendo todo rastro de los mayas, ocultando en su espesura ciudades completas, que recién fueron redescubiertas por los arqueólogos modernos, para develar la complejidad cultural de una sociedad como no se pensaba fuera posible en el caribe.

Ahora, gracias a tecnologías LIDAR acaba de descubrirse una ciudad totalmente cubierta por la espesura, con mas de 60.000 edificaciones, entre viviendas, palacios, pirámides y calzadas que llevaban siglos bajo la selva. Comparable con otras grandes culturas del mundo antiguo, los mayas aún siguen asombrándonos:

Los resultados sugieren que en Centroamérica existió una civilización avanzada que, en su apogeo hace unos 1.200 años, era más comparable a culturas sofisticadas como la antigua Grecia o China que a las ciudades estado dispersas y escasamente pobladas que había sugerido durante años la investigación sobre el terreno.
Además de cientos de estructuras previamente desconocidas, las imágenes de LiDAR muestran carreteras elevadas que conectan centros urbanos y canteras. Complejos sistemas de irrigación y terrazas sustentaban una agricultura intensiva capaz de alimentar a los trabajadores que remodelaron drásticamente el paisaje.
Una estimación mas actualizada de la población maya en su apogeo estima un número entre 10 y 12 millones de habitantes.

En su momento de apogeo en el periodo clásico maya (aproximadamente entre el 250 y el 900 d.C.), la civilización ocupaba una superficie que casi duplicaba el tamaño de la Inglaterra medieval, pero estaba mucho más densamente poblada.
Tras décadas peinando los bosques, ningún arqueólogo se había encontrado con estos yacimientos. Y lo más importante es que nunca habíamos contado con la gran perspectiva que nos ofrece este conjunto de datos. La verdad es que nos ha abierto los ojos y nos ha ayudado a ver la civilización tal y como la veían los antiguos mayas

Se estima que los hallazgos ya realizados más lo que se seguirá inspeccionando en un área de 14.000 kilómetros cuadrados, ofrecerá material para 100 años de investigación arqueológica.

Panorama de las estructuras descubiertas bajo la selva

Fuente: National Geographic