En la actualidad disponemos no sólo de leyes y normas jurídicas, sino además con avances científicos y psicológicos que ayudan a determinar si una persona es culpable de un delito. Pero ¿cómo determinaban si alguien había cometido un crimen? ¿qué medios utilizaban en otras épocas? ¿y en la época medieval? Sigue leyendo y averigua cómo se efectuaba un juicio en la Inglaterra anglosajona.

La Inglaterra anglosajona abarca los siglos V y VI. También es conocida como la Britania posromana o la época medieval temprana. Y como en todas las épocas también existían los juicios, ¿cómo saber si una persona era inocente o culpable de un crimen? por ejemplo, de un robo.

Una curiosa forma de saberlo era usando la ordalía o Juicio de Dios, es decir, no reunían evidencias, ni buscaban testigos, ni deliberaban el asunto, solo esperaban una intervención Divina y con eso quedaba establecida la inocencia o culpabilidad de la persona. Algunas de estas ordalías fueron algo peculiares como, por ejemplo:

– La ordalía del atado (por agua): Ataban el dedo pulgar del pie a la muñeca y luego lo lanzaban al río. Si flotaba era culpable, por el contrario, si se hundía era inocente.
Cabe decir que normalmente el acusado moría ahogado.

– La ordalía por fuego: Consistía en sujetar una barra de hierro ardiente mientras se camina tres pasos, posteriormente se curaban las heridas y si en tres días se gangrenaba o no sanaba era culpable.
Teniendo en cuenta que las quemaduras tardan en sanar varios días…

– La ordalía por tarta: Esta consistía en comer una un pedazo de tarta, y si al consumirla se ahogaba era declarado culpable. Si no se ahogaba era inocente.
Esta ordalía parecía sencilla, pero se dice que en 1053 el conde Godwin de Wessex escogió este “juicio de Dios” y murió ahogado. Tiempo después se mencionó que tuvo un ataque de apoplejía.

¿Y qué ocurría con los declarados culpables?

Si la ordalía lo declaraba culpable de cometer el robo, entonces lo castigaban cortándole los pies y las manos, en ocasiones eran las orejas y las manos. También le marcaban una “F” en la frente para que las personas se cuidaran de ellos.
Y así terminaba el juicio… ¿Crees que todavía podrían robar cosas sin las manos?

Con el tiempo las ordalías comenzaron a extenderse por toda Europa, se añadieron más tipos de ordalías y fueron utilizadas hasta finales de la edad media.

Vía: Planeta Curioso