La buena noticia es que puedes ser inmortal. La mala noticia es que tienes que convertirte en una “bolsa plástica marina” para hacerlo. La Turritopsis dohrnii, una medusa, es conocida oficialmente como la única criatura inmortal sobre la faz de la tierra. ¿Cómo es posible? ¿Cuál es su secreto? El secreto no reside únicamente en vivir mucho tiempo. En el caso de este ser, se trata de la madurez, o más bien, de la falta de ella.

Las “medusas inmortales” (como son más conocidas popularmente) se reproducen y luego, en vez de continuar con la línea natural del ciclo de la vida (nacer, crecer, reproducirse y morir), optan por revertir su estado a una etapa sexualmente inmadura, es decir, no mueren, sino que se transforman de nuevo en su estado de pólipo juvenil. Sus tentáculos se retraen, sus cuerpos se encogen, y se hunden en el fondo del océano y comienzan el ciclo una vez más.

Estudios científicos han constatado que todas las Turritopsis adultas observadas regularmente experimentan este cambio. Y no solo una vez: pueden hacerlo una y otra vez.

Pero entonces… ¿son realmente inmortales?
Después de lo descrito, la única manera conocida en la que pueden morir es si son consumidos por otro pez o si contraen alguna enfermedad.

Sin embargo, todavía hay muchos misterios que rodean a la turritopsis dohrnii. Si bien el proceso de reversión de su fase adulta a un pólipo se observó varias veces, aún no se ha observado en la naturaleza, solo en entornos de laboratorio.

Hubo mucha confusión incluso dentro de la comunidad científica entre los tres tipos de medusas turritopsis: la dohrnii, la nutricula y la rubra. En pocas palabras, el género turritopsis se puede encontrar en muchas partes del mundo y no es una tarea fácil diferenciar entre estas medusas diminutas.

La nutricula fue durante mucho tiempo erróneamente llamada “medusa inmortal”, mientras que la medusa utilizada en las observaciones de laboratorio fue la turritopsis dohrnii, ya que se recolectaron en el Mediterráneo, su lugar de residencia.

La nutricula se encuentra en el Caribe y América del Norte y la inversión del ciclo no se observó de hecho en la nutrición. Eso no significa que la nutricula no sea biológicamente inmortal, pero aún no hay ningún estudio que lo pueda certificar.

Y, finalmente, el rubra es una turritopsis que se puede encontrar junto a las aguas de Nueva Zelanda. Sus fotos se pueden encontrar en todas la webs que describen la nutricula, pero el rubra ni siquiera se observó como inmortal. Su forma es similar a la nutricula, pero es más grande (puede alcanzar los 7 mm frente a los 4.5 mm de la nutricula).

Sin duda alguna este ser es uno de los animales más especiales e increíbles que habitan en nuestros mares.

Vida eterna pero mortal, ¿desearían tener ese poder?

Visto en Inmortal Jellyfish