No es inusual que el estado de Texas en Estados Unidos sea el protagonista de furiosos tornados que arrasan con propiedades y cultivos.

Sin embargo, a finales del mes de abril pasado las tormentas fueron devastadoras, acabando con la vida de 5 personas, dejando 50 mas hospitalizadas y causando sumas inimaginables de daños materiales.

Estas cífras fueron confirmadas por los departamentos de bomberos locales, entre quienes se incluyen un hombre que viajaba en su vehículo particular cuando de la nada fue impactado por un tornado que levantó al vehículo del suelo lanzándolo por el aire.

Este suceso ocurrió en Canton, en el condado de Van Zandt. En definitiva, se vieron afectados particularmente los condados de  Van Zandt, Henderson y Rains. Específicamente las localidades Canton, Eustace y Caney City.

Fue confirmado por el servicio meteorológico nacional de Estados Unidos que un total de tres fuertes tornados impactaron en el área de Texas. Siendo que incluso hubo que evacuar a personas de las mencionadas localidades debido a los fuertes temporales que acompañaron las tormentas.

Si bien, como se señaló al principio, no es una anomalía que existan tornados en estas areas de los Estados Unidos, lo cierto es que los eventos meteorológicos se están volviendo cada vez más frecuentes, y cada vez más violentos.

Resulta casi irónico que un país tan vasto en territorio, y tan propenso a sufrir catastrofes naturales (como el famoso huracán Katrina), hoy en día esté liderado por una cúpula que caprichosamente se empeña en negar los profundos efectos que el cambio climático tienen sobre las condiciones meteorológicas, y el peligro que esto supone para la sociedad que tienen la obligación de proteger.

Esperemos que el negacionismo no alcance niveles de los cuales no se pueda regresar, y que pronto se empiecen a implementar políticas de producción y generación de energía sustentables para revertir la situación.